jueves, 8 de febrero de 2007

Pura delicia

Antes de pasar por Bruselas, ninguna mujer conoce cuál es su verdadera relación con el chocolate. En mi caso personal, esa continua sensación de deseo insatisfecho, de prohibición continua, de se mira y no se toca, fue totalmente reemplazada por una sucesión de clímax gustativos que fueron saturando mis papilas con mil aromas distintos, con todas las combinaciones posibles de lo dulce, lo ácido, lo salado y, por supuesto, lo amargo, la clave que le da al chocolate su poder de seducción irresistible. A partir de Bruselas, ya no hace más falta comerse un Toblerone para quedar contenta. 10 gramos diarios del más puro chocolate del Ecuador, de Java o de Madagascar dejan más feliz al alma y más tranquila a la balanza. Dulces orgasmos con origen en la boca.

Pero en cualquier lugar del mundo se puede preparar esta receta; una de las mejores tortas de chocolate que jamás he tenido la oportunidad de probar. Una delicia que va colmando de sabores el paladar con toda delicadeza mientras cada uno de los sensores gustativos va reaccionando en sintonía. Para prepararla como se hizo ayer en casa hay que usar 350 gramos de chocolate puro del Caribe con 66% de contenido de cacao, 200 gramos de manteca ecológica, 250 gramos de almendras españolas escaldadas, peladas y molidas, 7 hermosos huevitos ecólogicos, 250 gramos de azúcar de caña no refinada, 1 decilitro de mermelada de naranjas sevillanas y 1/2 decilitro de crema de leche fresca. Imperioso es aclarar que mientras los ingredientes sean buenos y el chocolate bien chocolatudo, no importa demasiado la denominación de origen.

Primero se enmanteca y enharina un molde redondo de 24-26 cm y se prende el horno para que llegue a 175 °C. Se separan las yemas de las claras. Las yemas se baten con 200 gramos del azúcar hasta que queden bien espumosas. Entonces se mezclan suavemente con el chocolate que se habrá previamente derretido a baño maría junto con la manteca y dejado entibiar. Se agregan las almendras molidas, la mermelada de naranja y la crema de leche y, por último, las claras batidas a punto de nieve con el resto del azúcar. Al horno durante 40 minutos. No queda demasiado firme y se come fría con tenedor.

Exquisita. Sólo que ayer en casa los 250 gramos de azúcar rubia de Costa Rica se confundieron con 250 gramos de bulgur turco. Que también era ecológico.

13 comentarios:

Alex de Seven dijo...

Y la confusión qué dio por resultado???

Ana C. yo quiero!

Ana dijo...

ay, ay, ay, esto está lujurioso!! y eso que acá es verano y baja un poco mi lujuria/gula por el chocolate! Buenísimo el Blog!!

Ana C. dijo...

La falta de azúcar ni se notó, pero sí el exceso de bulgur, que no alcanzó a cocinarse del todo. Era como comer cascaritas. Bastante frustrante para un goloso. La repetiremos esta semana para compensar.

Mikaelina dijo...

¡Que ricooooo!, es para probarlo!!
Corroboro que los chocolates belgas son de lo mejorcito del mundo, pura gula.
(Es que de estos pecadillos siempre es necesario una justa dosis).

Criminel dijo...

Perdón la ignorancia, pero ¿en qué consiste la manteca ecológica?

Ana C. dijo...

Ja, estaba un poco en duda sobre si usar esa palabra o no. Llamo "ecológicos" a los alimentos que se producen con métodos naturales, sin usar pesticidas, herbicidas, aditivos químicos, etc.

Otra aclaración, en Argentina llamamos "manteca" a lo que en la mayoría de los países de habla hispana se llama "mantequilla".

¿Estás por probar la receta, Criminel?

Mikaelina dijo...

Ana, sepa que me dedico a preparar ese tipo de "porquerías" quimicas ¿me está mandando al paro?
Me obliga a escribir un post sobre los beneficios y la seguridad de los productos químicos, cuenten con ello.

Ana C. dijo...

Yo no las llamé "porquerías", Mikaelina. Pero me parece que vos te sentís con cola de paja, como decimos en Argentina, así que esperamos tu post al respecto.

Al paro no vas a ir de ninguna forma, porque la industria alimenticia no puede sobrevivir sin ellas.

Magic dijo...

No puedo olvidar los bombones de Brujas. Serán iguales a los de Bruselas?

Ana C. dijo...

Los de Bruselas son mejores. Menos turísticos.

Criminel dijo...

No. Simplemente no me imaginaba qué podría tener de "ecológico" un pan de manteca.

Ana C. dijo...

Hecha con leche de vacas que comen pasto en campos limpios de pesticidas o herbicidas y a las que no se les dan hormonas para que produzcan más.

La imaginación de los Revolucionarios Verdes no tiene límites.

Saludos

Criminel dijo...

Pardiez! voto a SanCor!