lunes, 7 de mayo de 2007

La bestia

Así como en Amor Profano subí un cuento llamado Compromiso, acá quiero compartir otro relato de "la otra Cecilia". Es éste y espero que se conmuevan.


Crujen las tablas de madera vieja, hábitat natural de pulgas, piojos y todo tipo de bichos. A tientas el niño avanza hacia su escondite. La hora está cerca, el reloj de péndulo de la sala casi toca la medianoche, es la hora del mal, en que todos los espíritus del infierno se levantan.
El niño sabe que en cualquier momento la pétrea sombra que lo ha estado atemorizando desde siempre entrará en su cuarto, nada podrán hacer los héroes que descansan en su escritorio, nada podrá hacer su madre que duerme el sueño de la ignorancia, nadie lo podrá salvar, sólo le queda el armario como refugio, pero ninguna puerta puede detener el poder del mal. Lo sabe, este espíritu es más poderoso que él, tiene la fuerza de un gigante, sus ojos son como el fuego, sus dedos largos y puntiagudos y se escabulle por cualquier recodo.

Cada noche desde que el niño tiene memoria ha venido a su cuarto, no habla pero lo dice todo, levanta sus sábanas, se mete entre ellas y el niño se queda mudo ante la presencia del demonio, inmóvil observa como el espíritu lo posee sin poder hacer nada.
No hay escondite, ahí llega, silente revisa entre las sábanas, el niño lo observa por las hendijas del armario, sus ojos se enrojecen más, el espíritu del infierno respira furia mientras el niño tiembla. Parece que la bestia lo huele, rastrea su miedo hasta el armario. Allí mismo encuentra al niño petrificado y allí mismo lo posee.
Media hora más tarde son las 12.40 de la noche y regresa la calma.
Juan vuelve a la cama, hoy celebró sus doce años, mientras la bestia sale de su habitación y, en silencio como llegó, regresa a su lecho, al lado de la madre.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Loco, esta muy bueno el cuento, llegue a tu blog nose como ni porque, y tampoco se cual fue la razón por la que leí tu cuento. Pero la verdad que esta muy bueno. Te felicito

Ana C. dijo...

¡Qué cuento más duro! Esas cosas me hacen sufrir.

¡Bienvenida a "la otra Cecilia"!

Alex de Seven dijo...

anónimo, este cuento no es mío, es de Cecilia y es realmente muy bueno, terrible pero muy bien contado.

Ana C., muy duro, no me salen las palabras. Le envié una invitación para que se una al club.
Beso

la otra parte de mi dijo...

Ana C y Alex gracias por leerme y dejar su impresión...ufff,que puedo decirles...si,sin duda es un cuento duro en el que intenté mostrar una realidad más cotidiana de lo que a veces queremos creer.
besitos.

la otra parte de mi dijo...

Alex sinceramente sería un honor con todas las letras poder unirme al club,me encantaría...
pero...cómo lo hago?jeje...hoy estuve casi tres horas cambiando la plantilla de mi blog...y finalmente pude insertarte en vínculos o algo parecido...la viste?es que está difícil la cosa esta del blogmundo che!!