lunes, 21 de mayo de 2007

La venganza

Se levantó cansada, más que otros días. Parecía que todos los hombres que habían pasado por su cuerpo la penetraban nuevamente, impidiéndole moverse, chupando sus pechos caídos y apretando sus nalgas como siempre, hasta hacerle daño.
Tuvo una sensación extraña, un presentimiento, quizás. Sin saber bien por qué, antes de salir, le prendió una vela a la virgen, cosa que no acostumbraba a hacer.
“La Huera” pertenecía a la cofradía de las putas viejas, un grupo de mujeres mayores que esperaban clientes sentadas en sillas de plástico bajo el techo improvisado de sábanas raídas.
Él le recordaba a alguien y cuando la abordó sintió la certeza absoluta de que era su destino y no debía ignorarlo. Las demás la miraron con una mezcla agridulce de envidia e idolatría. Era hermoso, no tenía más de 25 años, alto y delgado con facciones agradables y armoniosas.
Lo llevó al cuarto donde trabajaba. Se desnudó rápidamente, estaba ansiosa e intentó mirarlo a los ojos, pero él desvió la mirada y se sentó al borde de la cama aún vestido; le hizo señas para que se acercara, le rodeó el cuerpo con los brazos y, como si fuera un niño pequeño, apoyó el rostro en su vientre fláccido. Comenzó a besar su piel con devoción, sus labios apenas la rozaban. Ella arriesgó a tocarle la cabeza y al ver que no protestaba le acarició los cabellos con ternura; así estuvieron largo rato. Luego se puso encima de ella reptando como una cobra y con su mano sigilosamente extrajo la navaja que tenía escondida entre sus ropas.
De repente, ella sintió un dolor enorme… más grande que todos los dolores de su vida juntos: el dolor de sus entrañas rotas y desgarradas.
Mientras se le iba la vida, lo escuchó llorar como un bebé..., luego, nada más que silencio, vacío y la sensación de sumergirse en una infinita luz negra.

9 comentarios:

Ana C. dijo...

Una especialista en cuentos durísimos nos ha llegado al blog.

Realismo mágico maligno, lo llamaría yo. La felicito, niña.

Un beso

La otra parte de mí dijo...

Gracias Ana.
Besitos.

Anónimo dijo...

me erizó la piel, te parió nena!
Concuerdo con Ana C.
Alex de amor profano y de seven

Mikaelina dijo...

Excelente relato, excelente descripción de la puta vieja, me ha encantado!!

Alex de Seven dijo...

Mika, y es mi compañera de Counseling la escritora, tomá mate!

Mikaelina dijo...

Tomo mate, a la salud de tu compañera, buenísimo.

La otra parte de mí dijo...

ALEX Y MIKAELINA,gracias!!!y si además de mate tomamos cafecito?...y le podemos agregar una porción de pasta frola de Ana C.
Besos sin dieta.

Alex de Seven dijo...

con Mika va a ser jodido tomar mate, Ceci, vive en España y nació allá. Pero yo la conozco, cuando vino a Buenos Aires nos juntamos, fuimos a tomar algo a San Telmo. Es hermosa Mika, Ceci. De adentro y de afuera.

verborrea suicida dijo...

Bellísimo. Me erizaste la piel. Tan buena la imagen como la prosa.