sábado, 9 de febrero de 2008

Feliz pero no tanto

A uno le va mejor en la vida cuando es feliz, pero no tanto. Esa es la conclusión a la que llegó un grupo de investigadores norteamericanos que se entretuvo haciendo estadísticas sobre lo que contesta la gente cuando le preguntan si es feliz.

La idea fue pedirle a los encuestados que se ubicaran en una escala de 1 a 10 y comparar las respuestas con otros aspectos de su vida, como su estado general de salud y bienestar, su nivel de ingreso, su nivel de estudios, su vida laboral, su participación política y su vida familiar y social.

Lo que se vio es que la medida de la felicidad va junto con todos los otros aspectos. Las personas felices ganan más, tienen un mejor nivel de educación, son más sanas, les va mejor en el trabajo y son más activas políticamente que las que no son felices. Además, es más probable que hayan formado una familia.

Hasta que llegan a 10. A las personas que contestan 10 les va un poco peor en casi todo que a las personas que contestan 8 o 9, menos en lo de la vida social, donde les sigue yendo mejor. Lo más llamativo es que los más felices de todos ganan bastante menos, están menos educados, les va peor en los exámenes y participan menos en la vida política que los que son apenas infelices. Como si apenas un grado, o dos, de infelicidad sirviera para darnos el empujoncito necesario para obtener otras cosas importantes.

Los muy felices, además, son un poco descuidados consigo mismos. Están tan contentos que se olvidan de hacer gimnasia, comer sano e ir al doctor. Y se lo pasan de fiesta en fiesta con los amigos, así que comen y toman un poco de más. Seguro que hasta se olvidan de lavarse los dientes.

Los investigadores concluyen que la felicidad es algo que vale la pena perseguir cuando a uno le falta, pero la búsqueda perpetua de la felicidad cuando uno ya es feliz puede ser contraproducente.

Lo que me deja más feliz que antes y, por eso mismo, más preocupada.

8 comentarios:

Alex dijo...

qué bueno que volviste a postear!!!!

vos sabés que los números no se hicieron para mí, así que eso de 1 a 10...
En mi caso, digamos que hay una media de felicidad que se sostiene, digamos, estable, con picos de felicidad rayana en el delirio y mesetas de algo que no llega a ser infelicidad pero que puedo definir como melancolía.
Como dice esposo, si puedo reírme de mí misma, está todo bien. Y tiene razón, cuando me tomo demasiado en serio, las cosas me joden más de lo que deberían.
Gracias :)

.:. chirusa .:. dijo...

Ana
interesantes estadísticas.
En cuanto a la felicidad, yo creo que depende de la actitud que uno tome ante la vida, sea cual fuera su realidad, social, económica, política o familiar.
Besos!

Ana C. dijo...

Uy, Alex, acá hay un post que escribí hace tiempo que se parece mucho a eso que vos decís.

Y claro que es así, Chirusa, pero hay gente que se toma las cosas más a la tremenda y otras a las que lo mismo no las afecta tanto. Me parece que para contestar 10 en una encuesta como ésta, tenés que ser del segundo tipo, lo que implica ser medio insensible, medio indiferente o muy optimista.

Besos

Alex dijo...

Lo leí: me dedicaste un post sin saberlo, jajajajaja
Ahí están las dos cosas mezcladas, shocks y actitud, y creo que es así nomás. Y también pienso que son pocos los shocks que vienen solos, la mayoría tienen, al menos, el 50% de nuestra participación activa. Es por eso que ahí entra en juego lo de la actitud.

Ericus Leoruber dijo...

Están comparando peras con naranjas. Yo puedo decir que estoy de 5 y otro que está "igual que yo de feliz" dice que está de 10 porque no cree poder estar mejor. El problema es que no hay criterio para decir "a igual que b de feliz", la comparación se puede hacer sólo para una misma persona en distintos momentos . Odio a los 10, si yo tuviera lo que tienen ellos (falta de proyectos y joda constante), sería muy infeliz.

rene orlando dijo...

Muy lindo, Ana C. Jamás la hubiese imaginado posteando sobre estos temas.

Saludos sorprendidos.

SoL LuNaR dijo...

LuZ!

SoL LuNaR dijo...

LuZ!